Qué mueve los mercados financieros
Liquidez, expectativas y sentimiento detrás de las subidas y las caídas
una de las mayores subidas de la historia.
¿Cómo era posible?
La
respuesta no estaba en la economía, sino en tres fuerzas que casi siempre
mueven los mercados:
- liquidez
- expectativas
- sentimiento
Cuando hablamos de mercados financieros, mucha gente piensa en gráficos,
noticias económicas o recomendaciones de expertos como las grandes fuerzas que
empujan los precios. La realidad es más compleja de lo que parece.
En este contexto,
la liquidez hace referencia a la cantidad de dinero disponible dentro del
sistema financiero que puede destinarse a la compra de activos
como acciones, bonos, inmuebles o criptomonedas. Cuanta más liquidez existe,
mayor es la capacidad de los inversores para comprar activos y hacer subir sus
precios.
La liquidez mueve los mercados
tienen un poder enorme sobre los mercados. Cada vez que desplazan
capital, generan flujos que empujan los precios hacia arriba o hacia
abajo.
En muchas ocasiones los cambios en la liquidez tardan
varios meses en reflejarse completamente en los mercados, por lo que la
relación no suele ser inmediata.
Por ejemplo, cuando los
bancos centrales aumentan la liquidez o el crédito crece, ese dinero
entra al sistema y termina moviendo activos de todo tipo, desde acciones
hasta oro o criptomonedas.
Buena parte de la liquidez moderna no proviene únicamente del dinero
emitido por los bancos centrales.
También se crea cuando los bancos conceden nuevos préstamos,
ampliando el crédito disponible para familias y empresas.
son bajos, pedir dinero prestado suele resultar más atractivo, lo que
favorece un mayor flujo de crédito y, con él, una mayor liquidez en la
economía. Cuando los tipos suben, ocurre lo contrario y el crédito tiende a
reducirse.
Esto significa que, en muchas ocasiones, los movimientos del mercado
no dependen únicamente de los fundamentos actuales de las empresas o de la
economía.
Un aumento de la liquidez puede impulsar el precio de muchos activos
simplemente porque hay más dinero buscando dónde invertirse.
Cómo influye la oferta monetaria en los mercados financieros
oferta monetaria M2, que mide la cantidad de dinero disponible en la
economía. Incluye el efectivo en circulación, las cuentas corrientes, los
depósitos de ahorro y otros activos muy líquidos.
rápida y con poca pérdida de valor. Por ejemplo, el dinero de una cuenta
bancaria es un activo muy líquido, mientras que una vivienda no lo es, ya
que normalmente requiere más tiempo para venderse.
Cuando la M2
aumenta, significa que hay más dinero disponible para consumir, invertir o
conceder préstamos. En ese entorno suele crecer el apetito por el riesgo y,
con frecuencia, los mercados financieros se ven favorecidos por la entrada
de ese capital.
Por el contrario, cuando la M2 se desacelera la liquidez disponible disminuye y el entorno suele ser menos
favorable para muchos activos de riesgo. Históricamente, estos periodos han
coincidido con mercados más débiles, aunque la relación no es inmediata ni
explica por sí sola todos los movimientos de los precios.
La M2
no sirve para predecir el mercado, pero sí ayuda a entender una idea
fundamental: los precios no dependen únicamente de los beneficios
empresariales o de las noticias. También influyen la cantidad de dinero
disponible y la facilidad con la que ese capital puede fluir hacia los
distintos activos.
¿Por qué usar la M2 estadounidense como referencia?
Porque Estados Unidos es la economía más grande del planeta y su
moneda, el dólar, actúa como divisa de reserva mundial. Las
decisiones de liquidez de la Reserva Federal (la FED) influyen
directamente en los flujos globales: muchas empresas internacionales
operan en dólares y buena parte del comercio, la deuda y las inversiones
del mundo están denominadas en esa moneda.
industriales— tienen su sede en Estados Unidos y operan a nivel global.
Como consecuencia,
las decisiones de la Reserva Federal sobre los tipos de interés y la
liquidez suelen influir en los mercados financieros de todo el mundo.
Esto no significa que la M2 estadounidense sea el único indicador de
liquidez que debas seguir. Si inviertes en un sector muy ligado a la
economía de un país concreto —por ejemplo, el mercado inmobiliario español o
empresas que operan casi exclusivamente en un mercado local— conviene
prestar atención a la liquidez y a la política monetaria de ese país o
región.
tendencia de los mercados globales, cada economía tiene sus propios flujos
de dinero, condiciones de crédito y ciclos económicos que
pueden influir de forma significativa en sus activos locales.
Cómo las expectativas mueven la bolsa
del presente. Por eso es posible ver a la bolsa subir incluso cuando la
economía todavía atraviesa un momento complicado anticipando una
recuperación antes de que esta se refleje en los datos económicos.
Un buen ejemplo son empresas como Nvidia, Microsoft o Tesla que
aunque ya
generan enormes beneficios, muchos inversores esperan que sigan creciendo
durante años. Esa expectativa hace que estén dispuestos a pagar
valoraciones superiores a la media del mercado.
George Soros
popularizó la idea de la reflexividad: las expectativas de los
inversores pueden cambiar la realidad. Si suficientes personas creen que
una empresa tiene un gran futuro, comprarán sus acciones, elevando su
precio y facilitando que esa empresa consiga financiación, atraiga talento
o realice nuevas inversiones. Así, las expectativas terminan influyendo en
la propia evolución de la empresa.
Los precios suben o bajan
según las expectativas, las emociones y las decisiones de millones de
participantes, creando un ciclo en el que la percepción influye en la
realidad y la realidad vuelve a modificar esa percepción.
Esta idea también ayuda a entender por qué
los mercados no siempre son perfectamente eficientes.
Como ha mostrado la investigación económica y financiera, los
inversores pueden dejarse llevar por el miedo o el exceso de confianza, haciendo que
los precios se alejen temporalmente de su valor razonable, incluso
meses o años.
Por eso, los movimientos a corto plazo pueden parecer ilógicos o
desproporcionados.
Como suele atribuirse a Keynes:
“El mercado puede permanecer irracional más tiempo del que tú puedes
permanecer solvente”.
terminan ajustándose hacia un valor más justo.
traducen en ciclos económicos y recesiones históricas, lee nuestro
artículo:
Tipos de interés, crédito y ciclos económicos.
El sentimiento del mercado
Otro factor clave que mueve los mercados es el sentimiento colectivo.
En la actualidad la información se propaga a una velocidad vertiginosa:
noticias, rumores y análisis llegan a millones de personas al instante.
Esto provoca movimientos bruscos y, a veces, irracionales. Un titular
negativo puede generar ventas masivas en minutos, mientras que una noticia
optimista puede inflar un activo en cuestión de horas.
Por eso, intentar predecir el momento exacto de una caída o una subida
del mercado suele ser inútil. Los mercados pueden seguir siendo irracionales
incluso cuando una crisis está a la vuelta de la esquina.
Cómo aplicar esta información a tus inversiones
Entender qué mueve realmente los mercados no permite predecir el próximo
movimiento de la bolsa, pero sí ayuda a tomar decisiones con más
criterio.
En la práctica, estas son algunas ideas que puedes
aplicar:
-
No tomes decisiones únicamente por los titulares. El mercado suele
reaccionar antes de que las noticias lleguen a la mayoría de los
inversores. -
Presta atención al entorno de liquidez y a la política monetaria. No
sirven para predecir el futuro, pero ayudan a entender el contexto del
mercado. -
Recuerda que la bolsa suele adelantarse a la economía. Esperar a que
todo parezca ir bien puede significar llegar tarde. -
Mantén un plan de inversión y evita actuar por miedo o euforia. Las
emociones suelen ser malas consejeras.
Nadie puede controlar lo que hará el mercado mañana. Lo que sí puede
controlar cada inversor es su estrategia, su disciplina y su
horizonte temporal. A largo
plazo, esos factores suelen marcar mucha más diferencia que intentar
adivinar el próximo movimiento de los precios.