Invertir en Europa, Japón y mercados emergentes
¿Dejará EE. UU. de liderar la bolsa?
Durante los últimos 15 años, invertir en Estados Unidos parecía la única
decisión inteligente.
Pero algunos de los mayores gestores del
mundo creen que la próxima década podría ser muy distinta.
Si
tienen razón, millones de inversores podrían estar ignorando algunas de las
mejores oportunidades del mercado.
¿Por qué algunos analistas miran ahora fuera de Estados Unidos?
Durante los últimos 15 años, la bolsa estadounidense ha liderado los
mercados gracias, en gran parte, al extraordinario crecimiento de gigantes
tecnológicos como Apple, Microsoft o Nvidia.
también suele aumentar la diferencia de valoración respecto a otras
regiones. En otras palabras, los inversores están pagando un precio más
alto por los beneficios de las empresas estadounidenses.
al resto de mercados durante los últimos 15 años.
como Vanguard o Goldman Sachs Asset Management consideran que Europa,
Japón y los mercados emergentes parten de niveles más atractivos y podrían
ofrecer mayores rentabilidades esperadas a
largo plazo.
los años. Simplemente indica que, al cotizar a precios relativamente más
bajos, tienen un mayor margen para mejorar si sus beneficios continúan
creciendo.
Qué es el PER y por qué puede influir en la rentabilidad futura
valorar si una bolsa está cara o barata. Indica cuánto están pagando los
inversores por cada euro de beneficios que generan las empresas.
Cuando
una bolsa cotiza con un PER más bajo, no significa automáticamente que
sea mejor, pero sí que puede ofrecer un punto de entrada más atractivo
si los beneficios crecen.
La siguiente gráfica muestra cómo
Estados Unidos ha cotizado con valoraciones superiores a otras regiones.
Diversos estudios, como los realizados por el economista Robert Shiller,
muestran que las valoraciones iniciales de un mercado pueden influir en
las rentabilidades obtenidas durante la década siguiente, aunque no
permiten predecir el comportamiento a corto plazo.
favorable para estas regiones:
-
Valoraciones más atractivas: muchas bolsas cotizan con un PER inferior
al de Estados Unidos, lo que históricamente se ha asociado a mayores
rentabilidades esperadas a largo plazo. -
Mayor potencial de crecimiento económico: especialmente en los
mercados emergentes, donde la población, el consumo y la productividad
continúan aumentando.
Japón y los mercados emergentes podrían ofrecer mejores rentabilidades que
Estados Unidos durante algunos periodos de la próxima década.
No se trata de una garantía, sino de expectativas basadas en
valoraciones, crecimiento esperado de los beneficios y condiciones
macroeconómicas. Aun así, cada región tiene características, oportunidades
y riesgos muy distintos, por lo que
conviene analizarlas por separado.
¿Qué oportunidades ofrecen Europa, Japón y los emergentes?
Cada región tiene ventajas diferentes.
Estados Unidos sigue
siendo un mercado extraordinario, pero otras zonas del mundo ofrecen
oportunidades distintas según sus valoraciones, crecimiento económico y
riesgos.
| Región | Ventaja principal | Riesgo principal |
|---|---|---|
| Estados Unidos |
Empresas líderes mundiales en tecnología, innovación y altos beneficios empresariales. |
Valoraciones elevadas que podrían limitar la rentabilidad futura. |
| Europa |
Muchas compañías de calidad cotizan a precios más bajos que sus equivalentes estadounidenses. |
Menor crecimiento económico y desafíos estructurales. |
| Japón |
Reformas corporativas, mejora de rentabilidad y mayor atención al accionista. |
Envejecimiento de la población y crecimiento económico limitado. |
| Mercados emergentes | Crecimiento demográfico, aumento del consumo y expansión económica. | Mayor volatilidad, riesgo político y riesgo de divisa. |
¿Merece la pena invertir en Europa?
Europa cuenta con muchas empresas líderes mundiales en sectores como la
industria, el lujo, la salud o las energías renovables, pero su bolsa ha
quedado rezagada durante años frente a la estadounidense.
Muchas
personas creen que invertir en Europa significa depender únicamente de la
economía europea. Sin embargo, la realidad es muy distinta. Empresas como
LVMH venden productos de lujo en todo el mundo, ASML fabrica la maquinaria
imprescindible para producir los chips más avanzados, SAP desarrolla
software utilizado por miles de empresas internacionales y Novo Nordisk
obtiene una gran parte de sus ingresos fuera de Europa.
En otras
palabras, muchas compañías europeas son negocios globales. Aunque coticen en
bolsas europeas, sus ingresos dependen de clientes repartidos por todo el
planeta, no solo del crecimiento económico europeo.
Si Europa
mantiene la estabilidad y sus sectores industriales continúan recuperándose,
podría ofrecer rentabilidades muy competitivas frente al S&P 500.
Su
principal reto sigue siendo un crecimiento económico más moderado que el de
Estados Unidos y algunas economías emergentes.
¿Es buena idea invertir en Japón?
Durante décadas, Japón fue considerado un mercado con poco atractivo debido a
su bajo crecimiento económico y la deflación. Por eso, para muchos inversores,
dejó prácticamente de estar en el radar.
Sin embargo, algo está
cambiando.
Muchas empresas japonesas están mejorando su
rentabilidad, aumentando los dividendos y las recompras de acciones. Al mismo
tiempo, las reformas impulsadas por la Bolsa de Tokio buscan que las compañías
utilicen mejor su capital, sean más eficientes y generen un mayor valor para
sus accionistas.
Este cambio también ha llamado la atención de
algunos de los inversores más reconocidos del mundo. En los últimos años,
Warren Buffett ha aumentado significativamente su inversión en varias de las
principales compañías japonesas, destacando sus valoraciones atractivas y la
mejora del gobierno corporativo.
Aunque la decisión de un inversor,
por famoso que sea, no garantiza buenos resultados, sí refleja que Japón
vuelve a ser un mercado que muchos analistas siguen de cerca.
Si
las reformas continúan dando resultados y las empresas mantienen esta mejora,
Japón podría recuperar parte del protagonismo perdido en las últimas décadas.
¿Conviene invertir en mercados emergentes?
Cuando se habla de mercados emergentes, muchas personas piensan en países poco
desarrollados o creen que invertir en ellos significa apostar únicamente por
China. Sin embargo, la realidad es mucho más amplia.
Aunque China
sigue formando parte de la mayoría de los principales índices de mercados
emergentes, estos también incluyen países como India, México, Indonesia,
Vietnam, Brasil, Taiwán o Arabia Saudí. Esto permite invertir en economías con
características y motores de crecimiento muy diferentes, en lugar de depender
de un único país.
India ya es una de las mayores economías del
mundo y cuenta con la población más numerosa del planeta, dos factores que
muchos analistas consideran favorables para su crecimiento a largo plazo.
Muchos
de estos países continúan industrializándose, atraen inversión extranjera y
desarrollan una clase media cada vez más amplia. Como resultado, en muchos
casos sus economías crecen más rápido que las de los países desarrollados.
Además, muchas de sus empresas cotizan a valoraciones inferiores a las
de Estados Unidos, lo que podría traducirse en una mayor rentabilidad
potencial a largo plazo si sus beneficios continúan creciendo.
A
cambio, también presentan riesgos más elevados, como una mayor volatilidad,
incertidumbre política, cambios regulatorios o fluctuaciones de las divisas.
Por eso, para la mayoría de los inversores, la forma más sencilla de invertir
en estos mercados suele ser mediante fondos indexados o ETFs ampliamente
diversificados, en lugar de apostar por un único país.
En la
práctica, muchos inversores no intentan adivinar qué región será la más
rentable cada década. Prefieren invertir en un fondo global que se adapte
automáticamente a la evolución de los mercados y mantener su inversión durante
muchos años.
¿Cómo invertir en Europa, Japón y los mercados emergentes?
En la práctica, nadie sabe qué región ofrecerá la mayor rentabilidad durante
la próxima década. Por eso, muchos inversores prefieren no intentar adivinar
qué mercado será el ganador y optan por una estrategia basada en la
diversificación.
No es necesario comprar
acciones de cada país por separado. Para la
mayoría de los inversores, la forma más sencilla y diversificada de hacerlo es
mediante
fondos indexados o ETFs.
Existen fondos que replican índices específicos, como el
MSCI Europe, el MSCI Japan o el MSCI Emerging Markets,
permitiendo invertir en cientos de empresas de cada región con una sola
inversión.
Sin embargo, si no quieres decidir cuánto invertir en
cada región, también puedes optar por un único fondo global que ya incluya
Estados Unidos, Europa, Japón y los mercados emergentes. Índices como el
MSCI ACWI o el FTSE All-World ofrecen esa diversificación de
forma automática y actualizan automáticamente el peso de cada mercado conforme
cambia el valor de las empresas que forman parte del índice.
Como Estados Unidos sigue siendo el mercado bursátil más grande del
mundo, actualmente representa alrededor del 60-65 % de estos índices
globales. Esto significa que una parte importante de tu inversión seguirá
estando en empresas estadounidenses, mientras que el resto se repartirá entre
Europa, Japón, los mercados emergentes y otras regiones. Así, no tendrás que
decidir manualmente qué porcentaje invertir en cada una de ellas.
¿Qué haría si empezara a invertir hoy?
Si hoy tuviera que empezar desde cero, no intentaría adivinar si Europa va a
superar a Estados Unidos o si Japón tendrá una mejor década.
Preferiría
invertir en un fondo indexado global que ya incluye miles de empresas de todo
el mundo y dejar que la cartera se adapte automáticamente a la evolución de
los mercados.
De esta forma, si dentro de diez años el liderazgo
cambia de Estados Unidos a Europa, Japón o los mercados emergentes, mi
inversión también cambiará sin que tenga que hacer nada.
En mi
opinión, intentar adivinar qué región liderará la próxima década es mucho
menos importante que mantener una estrategia diversificada e invertir de forma
constante durante muchos años.
¿Significa esto que hay que vender Estados Unidos?
No necesariamente.
Estados Unidos sigue albergando algunas de las
empresas más innovadoras del mundo y continúa siendo una pieza fundamental
de muchas carteras de inversión.
La cuestión no es sustituir
Estados Unidos por Europa, Japón o los mercados emergentes, sino evitar
depender exclusivamente de un único mercado.
Nadie sabe qué
región ofrecerá la mayor rentabilidad durante la próxima década. Intentar
adivinarlo de forma consistente es extremadamente difícil, incluso para los
inversores profesionales.
Por eso, una cartera global bien
diversificada permite participar en el
crecimiento de distintas economías y reduce el riesgo de depender del
comportamiento de un solo país.
La historia demuestra que el
liderazgo de los mercados cambia con el tiempo. La diversificación no
consiste en adivinar quién será el próximo ganador, sino en estar preparado
para beneficiarte de él cuando aparezca.